"Se tomarán medidas para recapitalizar varios de los bancos europeos, buscando que sea el capital privado el que concrete esta iniciativa y, en una segunda instancia, llegará el apoyo público. De esa forma se generará una mayor confianza en el sistema financiero". Así se expresó ante LA GACETA el embajador Alfonso Diez Torres, jefe de la Delegación de la Unión Europea en la Argentina, quien visitó Tucumán para participar del lanzamiento del proyecto "Mejora de las economías regionales y desarrollo local", financiado por la UE y por el INTI. Según Diez Torres, en la cumbre que la UE realizará el domingo "se tomarán decisiones muy importantes", aunque evitó decir si serán definitivas, ya que "nadie se atreve a dar plazos" sobre el final de la crisis.
- ¿Es clave la cumbre que hará el domingo la Unión Europea?
- Es una cumbre esencial, ya que vivimos una crisis sistémica, y sobre la que se está de acuerdo en cuáles deben ser las soluciones. Hace falta compromiso, voluntad política y celeridad. Se tomarán decisiones muy importantes.
- ¿Alemania y Francia tienen una gran influencia?
- Son los dos grandes motores del proceso de unión europea, pero todos los estados tienen los mismos derechos y obligaciones. Eso sí, si Alemania y Francia acuerdan, la solución es más viable porque estos son dos estados fundamentales.
- ¿Cuál es el futuro del euro?
- Ya se han tomado medidas dirigidas a Grecia, Irlanda y Portugal para lograr una estabilidad financiera. Se busca recapitalizar a los bancos con un aumento del 5% al 9%, que es lo que deberán tener como apalancamiento (o sea, efectivo mínimo en sus arcas). Esto generará una mayor confianza en todo el sistema bancario europeo. Algunas de las entidades necesitarán esta ayuda, otras no. Se aspira a que ese aporte provenga fundamentalmente del sector privado y que sólo después se recurra al capital público. En la cumbre del domingo se definirá cómo se llevará a cabo esta recapitalización.
- ¿Cuánto tiempo puede extenderse esta situación?
- Nadie se atreve a dar plazos. Hay un convencimiento de que se saldrá de la crisis con una Europa más integrada y fuerte. Se necesita más Europa, no menos Europa. Se necesita voluntad política para implementar medidas con rapidez. Los costos deben ser repartidos en forma equilibrada. Debe haber una mayor disciplina económica de todos los estados. También una mayor integración de las políticas presupuestarias para que los Estados tengan un menor margen de discrecionalidad.
- ¿Qué les dice a los que proponen imitar el ejemplo argentino?
- Que el programa aplicado aquí era algo específico para un país con una moneda propia. El caso de la Unión Europea es distinto: es una comunidad formada por países que tienen una moneda compartida. Si Grecia abandona el euro, el sistema financiero de ese país colapsaría y produciría un efecto contagio en toda Europa. Por eso, para Grecia se necesitan medidas de inyección financiera.
- ¿Todos los países europeos pueden hacer más ajustes?
- Hay líneas directrices enviadas hacia aquellos que puede aún promover un estímulo fiscal. Pero otros no se pueden endeudar más y deben hacer reformas estructurales para llegar a la estabilidad y luego al crecimiento. España vive una situación crítica. Tiene que hacer frente a desajustes por la crisis global y también por lo interno: burbuja inmobiliaria y deuda privada importante. Por eso tiene que poner en marcha reformas y planificar políticas que le permitan lograr un equilibrio y volver a crecer.
- ¿Qué opina de las calificadoras de riesgo?
- Algunas de sus decisiones no están muy fundamentadas y se convierten en profecías autoincumplidas. Y eso tiene un efecto negativo sobre la confianza y sobre la solidez del sistema financiero.
- ¿Es clave la cumbre que hará el domingo la Unión Europea?
- Es una cumbre esencial, ya que vivimos una crisis sistémica, y sobre la que se está de acuerdo en cuáles deben ser las soluciones. Hace falta compromiso, voluntad política y celeridad. Se tomarán decisiones muy importantes.
- ¿Alemania y Francia tienen una gran influencia?
- Son los dos grandes motores del proceso de unión europea, pero todos los estados tienen los mismos derechos y obligaciones. Eso sí, si Alemania y Francia acuerdan, la solución es más viable porque estos son dos estados fundamentales.
- ¿Cuál es el futuro del euro?
- Ya se han tomado medidas dirigidas a Grecia, Irlanda y Portugal para lograr una estabilidad financiera. Se busca recapitalizar a los bancos con un aumento del 5% al 9%, que es lo que deberán tener como apalancamiento (o sea, efectivo mínimo en sus arcas). Esto generará una mayor confianza en todo el sistema bancario europeo. Algunas de las entidades necesitarán esta ayuda, otras no. Se aspira a que ese aporte provenga fundamentalmente del sector privado y que sólo después se recurra al capital público. En la cumbre del domingo se definirá cómo se llevará a cabo esta recapitalización.
- ¿Cuánto tiempo puede extenderse esta situación?
- Nadie se atreve a dar plazos. Hay un convencimiento de que se saldrá de la crisis con una Europa más integrada y fuerte. Se necesita más Europa, no menos Europa. Se necesita voluntad política para implementar medidas con rapidez. Los costos deben ser repartidos en forma equilibrada. Debe haber una mayor disciplina económica de todos los estados. También una mayor integración de las políticas presupuestarias para que los Estados tengan un menor margen de discrecionalidad.
- ¿Qué les dice a los que proponen imitar el ejemplo argentino?
- Que el programa aplicado aquí era algo específico para un país con una moneda propia. El caso de la Unión Europea es distinto: es una comunidad formada por países que tienen una moneda compartida. Si Grecia abandona el euro, el sistema financiero de ese país colapsaría y produciría un efecto contagio en toda Europa. Por eso, para Grecia se necesitan medidas de inyección financiera.
- ¿Todos los países europeos pueden hacer más ajustes?
- Hay líneas directrices enviadas hacia aquellos que puede aún promover un estímulo fiscal. Pero otros no se pueden endeudar más y deben hacer reformas estructurales para llegar a la estabilidad y luego al crecimiento. España vive una situación crítica. Tiene que hacer frente a desajustes por la crisis global y también por lo interno: burbuja inmobiliaria y deuda privada importante. Por eso tiene que poner en marcha reformas y planificar políticas que le permitan lograr un equilibrio y volver a crecer.
- ¿Qué opina de las calificadoras de riesgo?
- Algunas de sus decisiones no están muy fundamentadas y se convierten en profecías autoincumplidas. Y eso tiene un efecto negativo sobre la confianza y sobre la solidez del sistema financiero.